Prototipar y testar: lo que tienen en común este hospital y la Ópera de San Francisco

Para fallar rápido y barato es necesario escuchar, interiorizar y repetir
October 2018

La metodología del Design Thinking basa parte de su éxito en aplicar correctamente sus últimas fases: prototipar y testar. Estas dos fases son claves para entender si la solución diseñada se adapta a las necesidades de la persona o si resuelve el problema o reto inicial, así como, dónde es necesario incidir si este producto o servicio no encaja del todo.

En estas fases, dos premisas claras: escuchar e iterar. Solo de esta manera obtendremos respuestas precisas y acertadas y sabremos reconducir nuestro producto o servicio hasta buen puerto.

Compartimos dos ejemplos de cómo el prototipado es imprescindible para diseñar nuestro producto o servicio:

1. Hospital oftalmológico de Rotterdam: falla rápido y falla barato

Si bien es una premisa básica del Design Thinking, este es un ejemplo claro de que fallar rápido es fallar barato, o acertar, quién sabe.  

Un equipo formado por médicos, gerentes, administradores y auxiliares, decidieron trabajar sobre el principal insight que habían descubierto en una fase de investigación con pacientes: reducir el miedo a quedarse ciego. A partir de aquí, todo fue un ensayo de prueba y error, o como lo llamaban internamente, “experimentos”, que un equipo conocido como cazadores de innovación iba desarrollando poco a poco. Con más o menos éxito, pero con una inversión mínima, los pequeños experimentos se llevaban a cabo, recibían feedback y se mejoraban, haciendo iterativo el proceso y dando como resultado mejoras en el servicio y la reducción considerable del miedo inicial.

Aquí os dejamos sus propuestas, algunas acertadas, otras no, pero todas basadas en los principios del Design Thinking como metodología ágil de resolución de problemas:

Si queréis echar un vistazo a otro caso en el sector sanitario, os dejamos esta charla de Doug Dietz, Innovation Architect en GE Healthcare, sobre el poder dela empatía:

2. Ópera de San Francisco: el poder de un prototipo real

Muchas veces, la cultura de la organización supone un freno para la innovación y para el Design Thinking, que apuesta por la agilidad y la rapidez. Esto es una realidad con la que nos hemos topado en muchas ocasiones y este caso es un ejemplo de ello.

La ópera de San Francisco estaba sufriendo una caída en picado de público y venta de entradas. Unos estudiantes de la Universidad de Standford demostraron que esta situación se podía revertir cambiando la imagen de ésta en la cabeza de la gente: “la ópera es aburrida y para gente mayor”. Primer acierto, dar con un insight que permitiera definir un problema y, por lo tanto, buscar una solución. Todo este proceso se materializó en un prototipo con el que aprendieron y confirmaron hipótesis iniciales, llamado “Barely Opera”, un evento que se realizaba en un espacio cercano a la ópera y cuyo claim era “esta no es la Ópera que le gustaba a tu abuela”.

Este vídeo recoge el proceso y el éxito de la iniciativa, que permitió testar rápido y sin inversiones excesivas, reflotando la Ópera entre los más jóvenes. Fruto de este proyecto, nació “SFOpera Lab” una iniciativa que explora otras maneras de entender  la  Ópera, más cercana y colaborativa.

Aquí os dejamos más información sobre qué es Design Thinking e interesantes casos de éxito relacionados con las otras fases de este proceso.

Carmen Castillo
Consultant