
Hay lanzamientos, como el nuevo sabor de un SKU estrella, un LTO en una cadena de restauración o in-and-outs en retail, donde nos jugamos mucho: inversión, foco y, sobre todo, si el consumidor elige o ignora la innovación.
El reto no es tener ideas. El reto es elegir la apuesta correcta con fundamento: qué tiene recorrido real, dónde, y cuándo entrar.
En Lantern combinamos herramientas de IA + conocimiento de la categoría para convertir señales del mercado en decisiones claras: qué priorizar, qué descartar y qué lanzar con más probabilidad de acierto.
Una pieza clave en nuestro trabajo para este tipo de retos es AI Palette (AIP), un software que integra cientos de millones de datos desde varios ángulos (redes sociales, búsquedas en Google,retail/online, recetas y menús/delivery) y que permite ver cómo evoluciona un sabor o ingrediente por país y por categoría. Esa evolución se interpreta cruzando dos señales: crecimiento (si la tendencia acelera o se enfría)y Engagement (si sigue generando interés e interacción real). Con ambas a la vez, puedes situar cada tendencia en fases como emergente, en crecimiento, madura o en caída, con mucha más claridad que mirando una sola métrica. El cuadrante mágico son aquellas tendencias con alto crecimiento y engagement.
Además, en nuestro trabajo con IA buscamos entender el contexto que impulsa una tendencia: con qué ingredientes se asocia, en qué momentos de consumo aparece, qué recetas la están normalizando y en qué formatos se activa (retail vs delivery). Y para ideación, ayuda a detectar maridajes y combinaciones emergentes con evidencia real.
A continuación, mostramos tres ejemplos reales que demuestran cómo se traduce esto en decisiones reales de innovación.
Cuando analizamos sabores para helados en más de un país para un cliente, vimos algo muy claro: la categoría innova con códigos distintos según el mercado.
En EE. UU. aparecen sabores más “trend-driven” y de inspiración cruzada como el ube, hibiscus o palomitas, mientras que en España, predominan helados más clásicos, de queso o con queso.

La implicación es muy práctica: la pregunta deja de ser “¿qué está de moda?” y se convierte en “¿qué está creciendo dentro de los códigos locales de la categoría?”. Eso te ayuda a construir un pipeline que encaje con el mercado, en vez de empujar una idea que fuera de contexto pierde fuerza.
En innovación, lo más interesante no es solo que algo “suba”. Es ver cómo se mueve. Cuando un sabor empieza a aparecer en varias categorías, normalmente es porque deja de ser un capricho y se convierte en un código que el consumidor entiende.
Hot Honey es un ejemplo perfecto: en España actualmente lo ves creciendo en salsas/condimentos (su categoría natural) y saltando a bakery/panadería, ready-to-eat/delivery y snacks.
Aquí no se trata de “hacer hot honey porque está de moda”, sino de leer la migración y elegir dónde entrar cuando la tendencia todavía está construyéndose (y no cuando ya está hiper competida).

Y después del subidón, viene la pregunta incómoda: ¿qué pasa cuando un sabor ya está en todas partes?
Pistacho es el ejemplo clásico. En España aparece ya establecido en 8 categorías (Bebidas Alcohólicas, Bakery/Panadería, Bebidas, Confitería, Lácteos, Ready-to-Eat, Salsas y Condimentos y Snacks). Es enorme en presencia… pero el momentum cambia: tras el boom, en muchas categorías pasa a tener un bajo crecimiento en la mayoría de ellas, aunque mantiene un engagement muy alto. Es decir: el interés sigue vivo, pero el crecimiento ya no es “en todas partes”.

Y dentro de esa misma conversación aparece la “perla” del momento: Dubai Chocolate, con crecimiento y engagement altos en su categoría natural, Confitería. En otras palabras: mientras pistacho se vuelve selectivo, Dubai Chocolate sigue expandiéndose con fuerza; y entender esa diferencia cambia por completo qué apuestas priorizas.

Esto es lo que buscamos cuando usamos IA en Lantern: no “predecir el futuro”, sino decidir mejor hoy:
Al final, la ventaja no está en “ver tendencias”, sino en entender su fase, su tracción y su contexto antes de apostar. En un mundo donde los sabores escalan y se enfrían, cada vez más rápido, priorizar con criterio se vuelve un diferencial real para el construir tu pipeline de innovación.